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IV · Madurez: la oposición · 1964 · L'Ametlla del Vallès

Coloquio Cataluña-Castilla

Coloquio Cataluña-Castilla. L'Ametlla del Vallès, diciembre de 1964

Participan en el encuento, por el lado catalán Badia, Lluc Beltrán, Benet, Castellet, Cuito, Gomis, Hurtado, Manent, Millet, Raventós, Rubió, Tasis y Valverde, junto a los castellanos Aranguren, Caro Baroja, Maravall, Martí Zaro y Ridruejo.

Los debates se grabaron en cinta magnetofónica, y el archivo de Pablo Martí Zaro conserva un conjunto de textos mecanografiados con las transcripciones de algunas intervenciones.

Más información: https://www.nodulo.org/ec/2014/n148p03.htm

Algunos fragmentos de las intervenciones de Ridruejo:

«[...] ninguno de los que estamos aquí tenemos derecho a ignorar que el problema concreto de la pluralidad nacional del Estado español es un problema de enorme gravedad en cuanto a las posibilidades de su presentación táctica en una situación básica. Es decir, es evidente que en un problema de fuerza reactiva tremenda. Por ejemplo, y para hablar claro, nos decía Millet antes lo que dos generales del ejército piensan sobre el asunto. Bueno, estamos en una situación de hecho y es que este país está ocupado por el ejército español. No Cataluña, Cataluña está ocupada como territorio enemigo, pero como territorio propio está ocupada la totalidad del país.»

« Nuestra presencia aquí significa ya un acto de comprensión previa hacia las reivindicaciones justísimas que los parlantes catalanes tienen planteadas desde tiempo inmemorial y más cruda y necesariamente en el momento presente.

Nos convendría –sobre todo a los que hemos venido aquí principalmente a oir– ampliar hasta donde fuese posible la información. Es decir, el inventario de las reivindicaciones.

Yo me permitiría rogar que alguno de los presentes nos diese información sobre dos de las perturbaciones que me parecen más evidentes en las limitaciones que está sufriendo el uso de la lengua nacional en Cataluña.

Una es la que se refiere a las relaciones contractuales y jurídicas. A mí me ha sorprendido siempre mucho cómo es posible que se celebre un juicio oral correcto en lengua castellana entre gentes que dominan mal este instrumento. Creo que un pequeño “rapport” sobre la situación de este problema sería interesante, a sabiendas de que esto implica el problema de la utilización del castellano en la vida administrativa. Creo que ésto es muy importante e incluso más que la cuestión literaria.

Otro es el problema de la Universidad de Barcelona. Yo creo que debemos hablar con toda sinceridad y a mi me parece que la situación actual de la Universidad de Barcelona debe suponer para los catalanes un cierto complejo de colonización. Efectivamente, ya no se trata sólo de que no haya una Universidad bilingüe sino también de que hay una Universidad muy numerosamente ocupada por profesores de habla no catalana. Creo que ésto también es un aspecto de las reivindicaciones a tratar. Y, naturalmente, cuanto mayor sea el número de temas concretos y reivindicaciones específicas que aquí escuchemos, tanto más amplio y más justo podrá ser el juicio que nosotros nos formemos el día en que, como es nuestra intención, planeemos una utilización de esta alianza moral que aquí vamos a fundar para convertir el problema específico catalán en un problema de la vida española, que es como nosotros lo entendemos.»